Wednesday, 19 September 2012

First Contact


El día ha empezado estresante a más no poder: nos pasábamos de peso en las maletas o nos faltaba espacio, al final hemos tenido que dejar ropa y llevar una prenda más puesta de lo que pensamos. ¿Nos imagináis con dos jerseys gordos, pantalones largos y chaquetón de invierno a 30º por Madrid? Un show.

Después de una comida muuuuy ligera fuimos al aeropuerto. Gracias al cielo no tuvimos ningún problema con las maletas, de hecho pudimos liberarnos de la doble capa de ropa en cuanto pasamos al tunelcillo que te lleva al avión (nos tuvieron en ese tunelcillo como media hora con un calor insoportable).

A pesar de volar con Ryanair, llegamos a Manchester on time y sin contratiempos. El primer problema al que nos enfrentamos fue subir y bajar escaleras con dos maletas de 20 kg y otras dos que deberían pesar 10, pero por lo menos estaban en 15. Cuando llegamos a la estación, después de 15 minutazos andando, fuimos capaces de pedir el billete sin ningún problema. Peeeeero, hemos de reconocer que nos han timado… nos han dado billete de ida y vuelta, ¿es que no es predecible que con esas pedazo de maletas nos vamos a quedar una temporadita?

Otra mala noticia fue que nuestro tren no salía hasta pasada casi una hora, así que nos hartamos de esperar en la waiting room. Cogimos el tren sin problemas y en menos que canta un gallo nos plantamos en Picadilly Station.

Y aquí vino el gran problema, no nos ubicábamos con respecto al plano que teníamos, y como ya era de noche decidimos coger un taxi, un moro taxi, mejor dicho. El tío hablaba menos inglés que nosotros, nos dio tres vueltas por los mismos sitios y al final, con 5 libras menos, nos  bajamos en el otro hostel de la cadena. Allí nos indicaron perfectamente y enseguida llegamos a nuestro hostel, no sin antes probar la jodida famosa lluvia de Mánchester.

Y, ¿qué nos encontramos en el hostel? Pues que la recepción estaba subiendo un piso, con unas escaleras en las que ni la talla 36 de Laura podía posarse en ellas y una pendiente que en España no se ve.

Ya en la recepción, mientras esperábamos todo agobiados por la odisea de llegar hasta allí, aparece un enano, el más enano que nunca hemos visto, unos 50 cm, tipo hobbit. Cuando desapareció por la escalera nos miramos y no pudimos evitar reírnos. Pero lo mejor vino cuando volvió a subir y nos pidió por favor que le ayudáramos a pulsar el timbre de la puerta porque no llegaba. Todavía nos estamos partiendo de risa.

Después de conocer al enanito y de que unos hindús, paquistaníes o lo que fueran se nos colaran en la recepción, pudimos hacer el check-in y llevarnos la alegría del día al comprobar que la recepcionista era española, no sin antes meter la pata al decirle “qué bien hablas español”.

La habitación es privada con baño propio, está realmente limpia y es muy acogedora. Lo único es que hace un poquito de frío, pero tienen un nórdico y una manta estupendas.

Hemos visitado las zonas comunes y también están muy bien. Tenemos té, café y tostadas gratis a cualquier hora, wifi gratis y dos estancias diferentes: la cocina-comedor y el salón.

Así que, ya desde la cama, os informamos de que todo va bien, de que estamos perfectamente, y os mandamos muchos besos mancunianos. Ya iremos colgando fotos ;)

Lauri & Coke

2 comments:

  1. Me alegro mucho que todo vaya bien. A ver si sigue todo así de genial. Desde españa yo al menos espero vuestras noticias periodicas ^^
    Un besazo a los dos

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  2. Holaaa!!! q xulo el blog... cmo tds los días paséis x estas, esto promete ser la bomba jaja buenísimo lo del enano!! un besoteee :D

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